Apuntes para un Apocalipsis



Ilustración de Cabro

I

Son como zombies. De vez en cuando, en la madrugada, alguno golpea un auto y la alarma se dispara entre los ecos abandonados de la ciudad. Entonces, en la duermevela, por un segundo, me dejo flotar en la sensación del mundo tal como era y su rutina. La rutina de antes de la epidemia.
Después, despierto del todo y escucho cómo resuenan los relinchos. Ya no puedo volver a dormirme. Por eso este diario, o estos apuntes, escribir me ayuda a relajarme. Antes yo solía inventar cuentos bastante pasables. ¿Pero ahora qué sentido tiene? ¿Para que me lea quién? Catarsis, diría mi psicólogo (QEPD), lo hago por mera catarsis.