A ciencia incierta en Radar Libros

Febrero 5, 2013 en El libro, Se dice de mi

El domingo 4 de febrero salió en Radar Libros la reseña de Damián Huergo que ya se había entusiasmado con el libro por tweeter!

Científicos locos
Por Damian Huergo

Una de las virtudes y posibilidades que brinda la literatura consiste en la capacidad para construir teorías –de la índole que sea– sobre la realidad empírica y abstracta, salteando la necesidad de justificarlas con paradigmas irrefutables. En A ciencia incierta, ganadora del primer premio del Fondo Nacional de las Artes 2011 en género Cuento, el escritor Luis Cattenazzi (1977) desarrolla supuestos saberes científicos con la convicción y la libertad de que no serán discutidos. Los diez relatos, exquisitamente narrados, tienen vuelo creativo, precisión para el humor y un locuaz goteo de información para hacer crecer el suspenso. En A ciencia incierta se abren dimensiones paralelas detrás de un eclipse de sol, se pronuncian estrategias arcaicas para conectar nuestro tiempo con la eternidad, se clonan perros caniches en el patio de una casa cualunque y se barajan teorías sobre el arte y la literatura que no tendrían sitio en un diseño curricular de ninguna carrera de Letras. Y, claro, si hay ideas absurdas y provocadoras debe haber personajes bellos en su rareza que las sostengan. En fila, como si fuese un casting para una nueva novela del conde Laiseca, aparecen escritores oscurantistas, profesores ermitaños, científicos locos, yernos inútiles, fantasmas que escriben y chamanes que practican rituales en viveros porteños abiertos las 24 horas del día.

Pensando en un marco de narradores recientes, A ciencia incierta puede leerse en línea con La comemadre de Roque Larraquy y con algunos cuentos de Bailando con los osos de Fernando Krapp. Además de ser los primeros libros de sus autores y de estar bien escritos, todos trabajan en esa zona intempestiva donde la ciencia, lo extraño, el terror y la ironía se juntan para alcanzar uno de los objetivos máximos de cualquier escritor en la era de la fugacidad: lograr que el lector se quede hasta el final. Cattenazzi, sobre todo en la saga de cuentos de escritores estructurada en epistolarios, oficia con soltura el arte de narrar, hermanando a la literatura y la ciencia en su faceta inventiva.